Autor: Mtro. Rodrigo Alejandro Ramos Gómez
El primer caso en la historia en ser remitido a la Asamblea General de Naciones Unidas
El 19 marzo de 2026, el Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas tomó una decisión de enorme importancia: llevar la situación de México ante la Asamblea General de la ONU, por considerar que existen indicios sólidos de desapariciones forzadas cometidas de manera generalizada o sistemática en el país.
Esta decisión no es una sanción ni una condena automática, es verdaderamente alarmante que de todas las peticiones urgentes que recibe el Comité a nivel global el 36.5% provengan de México; y si bien a nivel nacional varios actores políticos, incluida la presidenta de la República ha minimizado su impacto y sus conclusiones, lo cierto es que debería ser una señal para las autoridades nacionales para incrementar exponencialmente los esfuerzos para prevenir y sancionar este delito.
Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, hasta marzo de 2026 se reportan más de 110,000 personas desaparecidas en México. De estos casos, menos del 5% han sido resueltos, lo que implica que la inmensa mayoría de familias sigue sin respuestas ni justicia.
En otras entradas se analizará si las críticas y el rechazo a la decisión del Comité resultan fundadas, o si parten de un indebido entendimiento del derecho internacional, sin embargo, en la presente simplemente se tratará de explicar, de manera sencilla, las conclusiones principales del Comité.
A. Un problema grave que persiste en el tiempo
La primera conclusión del Comité es que las desapariciones forzadas en México no son hechos aislados, ni problemas del pasado. Según la información analizada desde 2012 hasta 2026, la situación no ha mejorado, a pesar de leyes, instituciones y promesas oficiales.
El número de personas desaparecidas continúa aumentando, y la mayoría de los casos no se resuelve, ni se investiga de forma adecuada. Esta realidad ha generado impunidad, sufrimiento prolongado para las familias y una crisis humanitaria profunda.
B. Participación directa o indirecta de autoridades
El Comité concluye que existen indicios bien fundados de que muchas desapariciones fueron cometidas:
- Directamente por servidores públicos (policías, fuerzas de seguridad u otras autoridades), o
- Por grupos criminales, pero con apoyo, aquiescencia o tolerancia de autoridades estatales; se destacan casos como los campamentos de reclutamiento forzado encontrados en Tala y Teuchitlán, que operaron durante años con plena visibilidad, sin que las autoridades actuaran, a pesar de las denuncias de colectivos y comunidades, e incluso con la participación del presidente municipal quien presuntamente apoyaba al Cártel Jalisco Nueva Generación.
- Se repiten formas similares de detención ilegal.
- Se utilizan recursos públicos (vehículos oficiales, instalaciones, armas).
- Existen zonas y periodos donde las desapariciones se concentran.
- Constituyen un ataque sistemático o generalizado.
- El ataque forma parte de una política de Estado o de una Organización.
- Se comete en contra de la población civil.
- Investigaciones lentas o fragmentadas.
- Falta de coordinación entre autoridades.
- Crisis forense con miles de cuerpos sin identificar.
- Sobrecarga y abandono de las familias, que muchas veces buscan solas.
- Obtener cooperación técnica y financiera.
- Fortalecer la búsqueda de personas desaparecidas.
- Apoyar investigaciones independientes y eficaces.
- Proteger a las familias y a quienes defienden derechos humanos.
- Contribuir a conocer la verdad y evitar que estos crímenes se repitan.
Autor
Mtro. Rodrigo Alejandro Ramos Gómez
(Socio fundador de Legalith)
Abogado enfocado en derecho constitucional e internacional, ha ocupado diversos cargos en el Poder Judicial de la Federación y en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Es abogado por la Escuela Libre de Derecho, Maestro en Derecho Internacional Público por la Universidad de Leiden (Países Bajos) y Maestro en Política Criminal por la Universidad de Salamanca (España)
Mtro. Rodrigo Alejandro Ramos Gómez
(Socio fundador de Legalith)
Abogado enfocado en derecho constitucional e internacional, ha ocupado diversos cargos en el Poder Judicial de la Federación y en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Es abogado por la Escuela Libre de Derecho, Maestro en Derecho Internacional Público por la Universidad de Leiden (Países Bajos) y Maestro en Política Criminal por la Universidad de Salamanca (España)
